29 septiembre, 2011

Cuando no cachai nada.

En esas conversaciones con un muy buen amigo,
me di cuenta de dos cosas terribles.
Primero: pololo no iba a tener, cosa bastante obvia,
Segundo: me gusta alguien, sí, el más codiciado, todo porque tira pinta.

Atroz.
Porque vengo recién saliendo de lo mismo,
de algo que no tiene salida, mas que resignarse a ser por dos semanas infeliz.
Normalmente dura eso mi gusto por las personas.
Y como para mi sólo un día puede ser un año, imagínense dos semanas.

El punto es, cómo demonios paso de algo estúpido, a algo (quizás más alcanzable) tonto.
Por querer olvidarme de un aquel, "utilicé" demasiado el otro clavo,
y terminé redondita a sus pies, claro que él no lo sabe (gracias al cielo).

Quizás quien sepa el tiempo real de esta historia, me diga ". _ . son días"
y yo le responderé "Un día puede ser un mes C:"
Y realmente para mí es así.

Superando, aquel shock,
le conté a mi mejor amigo, y me dijo que me la jugara,
nunca he sabido como se hace eso, entonces le preguntó a un amigo en común,
que podía hacer alguien que le tuviese ganas al supuesto,
y este dijo "Tirarle palos pero con rebote."
Entonces me dieron ánimos, sí ambos porque nuestro querido amigo no es tonto,
y yo soy muy obvia.

Sin embargo, es eso lo que debo hacer? Quizás simplemente es un capricho de momento,
quizás deba dejar de pensar. Pero no. Calma.
Eso es lo que ya hice en algún momento, y no lo volveré a repetir.

Creo que esta vez, tengo que sentirme segura de mi misma, y de paso conocerlo más,
e irme desencantando, si no es así, pues me la jugaré C:
Porque sea como sea aprenderé a Boomerangs C:

11 septiembre, 2011

Quien te regaló la vida.

Decepción, palabra que caló hondo.
La vida te sorprende cada segundo,
cuando piensas que no puedes ir peor,
te demuestra que sí.

Humillación, palabra que pisoteó.
Las personas te sorprenden cada minuto,
cuando piensas que no pueden ser peor,
se encargan de restregarte en la cara de que sí, lo son.

Llorar, palabra que no quieres recrear.
Tu cuerpo te sorprende cada segundo,
cuando crees que todo está bajo control,
tratas de sonreír pero al revés, comienzas a llorar desconsoladamente.

Recuerdos, se vienen a la mente,
y tratas de olvidar, porque si los olvidas todo es mucho más fácil,
porque si no los sientes, todo es mucho más sencillo.

Cosas que dejas atrás, por diversos motivos,
pero que un solo gesto,
que un solo acto se desencadenan, y el caos se apodera de ti.

Sientes eso que sangra en ti,
sientes que las palabras se agolpan en tu lengua,
sientes que las lágrimas solo fluyen,
y que la humillación trapea el piso con tu poco de orgullo.

Impotencia.
Indignación.

Se suponía que somos familia,
se suponía que eres uno de mis pilares fundamentales,
se suponía que eras mi padre,
y se suponía que me amas y respetabas por ser tu hija.
Incluso se suponía que era tu hija predilecta.

¿Dónde quedó eso?

Es que cuando quieres te acuerdas de que tienes familia,
cuando te conviene tienes hijas y conviviente,
que te hacen el aseo y te hacen cariño cuando todos los demás te dan la espalda.
Es que cuando quieres nos sacas a pasear,
y gastas un poco de plata para que nos quedemos calladas,
nosotras que intentamos portarnos bien para que no pases enojos y complicaciones.
Es que cuando quieres... Somos perfectas.

Ahora que recuerdo...
Me dan ganas de vomitar,
por sólo pensar en cuantas cosas me tuve que tragar,
para que viviésemos "felices".
Me dan ganas de repudiar,
por sólo pensar en cuantas vivencias mi madre tuvo,
por "estar" contigo.
Me dan ganas de llorar,
por sólo pensar en cuantas cosas tuvimos que vivir,
para que pudiésemos respirar.
Me dan ganas de olvidar,
para no tener que ver a mi madre llorar,
por alguien como tú.

Querido padre,
me he dado cuenta de que sólo amas a tu familia,
me he percatado de que cuando tienes que pensar en nosotras,
no lo haces, por pensar en ti.

Querido padre,
me has decepcionado,
porque tú para mi eras mis ojos,
como me suponía los tuyos.

Querido padre,
creo que esto es irreparable.
Porque nuevamente...
Algo en mi se quebró.

10 septiembre, 2011

Bitter

Lamentable aquel que oye mas no se emociona.
Triste quien mira y no observa.
Lánguido aquel que siente pero no toca.
Decepcionado aquel que huele y no goza.
Aciago quien prueba sin embargo no degusta.

Así es como me siento,
no respiro, no siento, no veo, no oigo y no saboreo.
Pese a ello, puedo notar como todo se arremolina al interior
de mi pecho, como todo confluye violentamente,
me hace querer vomitar palabras y lágrimas.

Deplorable el cortante.
Afligido el impaciente.
Taciturno el que rehuye.
Compungido el que no habla.
Pesaroso el distraído.

Así es como te veo,
Rehuyes, sin hablar, impaciente, cortante y tratas de parecer distraído,
cuando no puedes disimular.
Olvidas que fuiste tú quien escribía para mantener y no acabar,
quien dijo que llamara cada vez que quisiese apoyo o distracción.
Olvidas que fuiste tú quien cobijó esperanza para quien ya ni luz poseía.

Veleidosos quienes hablan sin sentir.
Frívolos aquellos que hacen sentir sin querer responder.
Fútiles quienes olvidan y no lamentan.
Superfluos aquellos que recitan y cantan sin acabar de entender.
Ligeros quienes corren de los imprevistos.

Así es como te siento,
un perfecto desconocido, a quien creí conocer, de quien confié y con quien compartí.
¿Perdí tiempo? No estoy segura, pero sí perdí confianza.
Y quiero volver a tener lo de antes,
pero como dicen "No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes".
Perdí, algo que en muy poco tiempo se volvió importante,
triste es cuando además otras cosas afloran y empeoran esa situación.
Perdí, a quien no quería perder, y quizás no completamente,
pero si un buen montón.
Perdí, cariño y perdí amistad.
Perdí, cobijo y sobretodo un granote de alegría.

Pero no quiero perder,
porque no me gusta,
porque siempre he sido terca,
porque siempre he perseverado,
y tengo lo que quiero.

Querido, por medio de esto, quiero que sepas cuanta falta me haces,
cuanta pena albergo, y cuanto quiero que retornemos.
Sé que es posible, y quizás ni siquiera te has dado cuenta,
quizás es inconsciente, o quizás es todo por un motivo.
Por ello quiero y te ruego que hables conmigo,
si realmente no hay nada, o si hay algo, por muy minúsculo que sea,
hazme saber, detesto esto.
Odio esperar, odio ver como te vas.
Como todo lo abandonamos y desaparece.

La amistad es algo que tenemos que plantar, cultivar y cosechar.
Así lo veía yo, es así como lo veo.
Y no quiero que se marchite.