Entonces me dijeron "Tú",
y dije "Es que.. no puedo..."
"Hazlo igual, inténtalo"
Fallé al primer intento, peor luego olvidé donde estaba,
olvidé quien era,
olvide que el que se movía era efectivamente mi cuerpo,
y por inercia, mirando hacia el cielo infinito y a la vez las barras de metal,
seguí y lo logré.
Mis torpes aprensiones, un acto de impulso,
simplemente salió todo bien.
Determinación.
Seguridad.
Entonces, me decidí.
31 marzo, 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



0 comentarios:
Publicar un comentario